viernes, 13 de diciembre de 2013

Actividad integradora al nodo problemático IV Trabajo Colaborativo

Diplomado Práctica Educativa Innovadora con
Tecnología Digital Integrada.
Nodo IV.
El aprendizaje a lo largo de la vida.
Actividad integradora al nodo problemático.
Grupo: DPEI13-12.
Equipo ___
Lizbeth Celaya Vargas.
Eugenio Alberto Palomo González.
08/12/2013.


Introducción.

Se plantea, a continuación, de manera colaborativa, posibles soluciones a un problema real a  través de la metodología de Aprendizaje Basado en Problemas aplicado a la docencia en línea. El trabajo plantea dos propuestas que servirán de explicación al problema y al planteamiento de posibles soluciones.

El problema elegido es el siguiente:

Desatención a las opiniones de otros acerca de su trabajo.
Juan ha enviado sus actividades de la Unidad de Filosofía I a su asesora María, ella le ha solicitado correcciones a sus trabajos, sin embargo, se ha percatado que Juan no las realiza y sigue enviando las nuevas actividades. Se aproxima el cierre de unidad.
Metacognición.

Propuesta 1.

Variante Metodológica seleccionada: El ABP 4X4 Un intento para adaptar el método ABP a la idiosincrasia de los alumnos españoles.

Ya que hablamos de alumnos que suelen ser autónomos pero no autocríticos ni autoevaluativos que acceden al aula virtual solo para subir evidencias sin colaborar de manera empática con los compañeros y con el facilitador, en el que la comunicación mantiene un camino solo del alumno al aula pero no del aula al alumno, decidimos seleccionar la variante metodológica 3. La solución occidental: el ABP 4x4 un intento para adaptar el método ABP a la idiosincrasia de los alumnos españoles.

Ciertamente, desde nuestra perspectiva, la idea es poder acceder al alumno y utilizar las herramientas que suelen ser comunes como elementos de trabajo enfocados a la transformación, la idea es, que en un futuro, puedan ser alumnos autogestivos de manera crítica y reflexiva. Observamos el conflicto planteado como un elemento que puede ser transformado.


Caracterización general de alumnos en la problemática propuesta.

De parte del facilitador es muy complejo entender las causas o ideas que motivan al alumno a seguir un proceso de enseñanza-aprendizaje que solo envía información sin retroalimentar actividades, generalmente hablamos de alumnos que no responden mensajes ni avisos sobre correcciones a evidencias, su participación en foros es pobre y busca cubrir solo los requerimientos básicos de participación. Es importante generar estrategias de acercamiento asertivo y lograr comunicación circular entre facilitador-alumno, para generar metacognición de los contenidos en cada materia. Es necesario también contextualizar la práctica general del facilitador, entendiendo que será necesario, de manera general, atender siempre a más de 50 alumnos.

Aplicación del Método ABP 4 x4.

El método plantea el trabajo en cuatro escenarios y se sigue un procedimiento en cuatro fases para la resolución del problema (AIRE): análisis, investigación resolución y evaluación.
La idea es desarrollar autonomía crítica a los alumnos en el trabajo dentro del aula.

Proceso.

La variante metodológica seleccionada plantea lo siguiente:
1.- La clase completa deberá recibir entrenamiento para comunicar y discutir sus soluciones.
2.- Se trabaja en pequeños grupos sin tutores fuera de clase y supone la mayor carga de trabajo para el alumno.
3.- Supone el trabajo individual de búsqueda y estudio de la información.
4.- Se realiza la tutoría en grupo, pero con el fin de aumentar la eficacia de las tutorías hay que establecer unas normativas muy estrictas para la realización de las mismas.

El problema elegido menciona:
Juan ha enviado sus actividades de la Unidad de Filosofía I a su asesora María, ella le ha solicitado correcciones a sus trabajos, sin embargo, se ha percatado que Juan no las realiza y sigue enviando las nuevas actividades. Se aproxima el cierre de unidad.

El profesor debe entablar, en la medida de lo posible, comunicación con el alumno, para iniciar retroalimentación efectiva, se propone lo siguiente:

1.- Establecer trabajos en equipo en el que sean los alumnos quienes propicien la comunicación para generar acuerdos de actividades.
2.- Realizar comunicación vía telefónica y/o SMS para compartir retroalimentaciones en algunas evidencias, preguntar sobre cómo se siente dentro del aula, cómo observa su desempeño, cuáles son sus objetivos dentro de la institución y cuáles son sus principales cuestionamientos a los contenidos de la materia.
3.- Si no se recibe respuesta, ser especialmente serios en la evaluación (a veces por miedo a perder al alumno solemos calificar de manera muy poco crítica porque sabemos que no corregirá el trabajo, pero esto no ayuda al proceso de enseñanza-aprendizaje), esperando que esto sea un elemento que propicie la comunicación del alumno con el facilitador.
4.- Utilizar foros populares para establecer comunicación sobre la materia y espacios de construcción de conocimiento a través de la reflexión dirigida hacia algunas de las actividades propuestas (Facebook, Hangouts, videoconferencias, etc.) y tomar en cuenta las participaciones en estos medios como parte de la calificación general del alumno.
5.- Un aliciente importante para que el alumno genere habilidades de escucha y reflexión a retroalimentaciones es la propia presentación del aula virtual y la dinámica de comunicación del facilitador sobre los contenidos hacia el aprendizaje de cada alumno. Ciertamente una tarea que representa un reto de atención, tiempo y creatividad para el desarrollo de actividades que impliquen diferentes formas de asumir los contenidos, reflexionar sobre los mismos y de ponerlos en práctica en su entorno inmediato.
En este tema será necesaria la innovación tecnológica en la presentación de materiales y en la realización de actividades, por ejemplo, un tema a tratar dentro del aula se presenta a través de un texto, pero el facilitador puede apoyar con tutoriales dinámicos, de esta manera, si tenemos alumnos que cubren los materiales de manera superficial porque reciben mejor la información al aplicarla en un caso específica, observarán el tutorial y la actividad se llevará a cabo desde una mejor perspectiva, la solución está dispuesta entonces, en la diversidad de plataformas tecnológicas en las que podemos presentar un mismo contenido y la cercanía de los problemas planteados con entornos reales para su practicidad. Las plataformas tecnológicas deben ser representaciones dinámicas del mundo que nos rodea y de la aplicación del conocimiento en el mismo.

Creemos que el principal reto es vincular comunicación con el alumno, si esta no se logra no puede haber retroalimentación, crecimiento o metacognición en ningún sentido.
El problema elegido es emblemático dentro de los obstáculos críticos de la educación virtual, el esquema de educación presencial, de alguna manera, ha solventado este dilema a través de la comunicación directa, en el paradigma de la instrucción en línea destacamos las posibilidades que ofrecen los sistemas de inmersión remota (punto número 4), que permiten experiencias interactivas y estimulantes para los estudiantes, puesto que éstos y sus profesores pueden a la vez investigar, jugar, explorar y aprender juntos. Elementos previamente encontrados en las redes, pero, transformados a pedir de cada facilitador y de cada grupo en conjunto, realizados así, estos ambientes de aprendizaje serán dinámicos y podrán abarcar una diversidad insospechada de contenidos y de soluciones a procesos de comunicación y a preguntas frecuentes en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Sin embargo, estamos convencidos de que, esta realidad educativa sólo será posible en la medida en que cambien los paradigmas educativos actuales y logremos integrar, en nuestra labor profesional cotidiana los avances y usos novedosos de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) con disciplinas como la pedagogía y la psicología del aprendizaje.
Propuesta 2.
Variante Metodológica seleccionada: Método de ABP tradicional: el modelo en 7 pasos de Maastricht  (Schmidt 1983)

El problema planteado: desatención a las indicaciones o esfuerzos de retroalimentación del facilitador por  uno o varios alumnos en un grupo, no es un problema aislado, por lo contrario, en todos los grupos históricamente a nuestro cargo, siempre topamos con cuando menos un caso. Dado que el problema (y su solución) involucra más a los facilitadores que a los alumnos, presentamos la perspectiva de solución de acuerdo al método ABP tradicional, el modelo de los siete pasos de Maastrich.
Paso 1: Leer el caso o situación problemática. “Juan ha enviado sus actividades de la Unidad de Filosofía I a su asesora María, ella le ha solicitado correcciones a sus trabajos, sin embargo, se ha percatado que Juan no las realiza y sigue enviando las nuevas actividades. Se aproxima el cierre de unidad.”
Paso 2: Se pasa a definir el problema o problemas a ser discutidos. ¿Qué cuestiones plantea?
Se trata de alumnos que acceden al aula virtual solo para subir evidencias sin colaborar de manera empática con los compañeros y con el facilitador, en el que la comunicación mantiene un camino solo del alumno al aula pero no del aula al alumno. Se identifica el problema en el campo de la Metacognición.
Paso 3: Se analiza el problema usando frecuentemente la técnica de tormenta de ideas (brainstorming). ¿Qué posibles explicaciones podemos sugerir en base a nuestro conocimiento previo?
Entre las causas más comunes de bajo aprovechamiento de los estudiantes en línea, están la baja motivación, mala organización de tiempos, ignorancia por parte del alumno de las funciones del tutor, problemas de comunicación efectiva, etc. Tal vez el que nos parece más relevante es  la dificultad de formar una relación favorable tutor/alumno
 Paso 4: Se revisan los pasos 2 y 3, y se intentan formular soluciones al problema
¿Qué hipótesis o soluciones se nos ocurren? Se discuten las posibles explicaciones y soluciones. Se realiza un inventario de las soluciones propuestas y se identifica qué información necesitamos para la resolución del problema.
De acuerdo a lo anotado en el punto tres, “Uno de los problemas más comunes en la tutoría en línea es el formar una relación favorable tutor-alumno. Dado que los tutores y los alumnos no tienen contacto directo, toda la comunicación se da de manera virtual, dificultando el establecimiento de una buena relación tutor-alumno en la que haya confianza y el alumno no sienta miedo de expresar sus dudas, inquietudes o comentarios. Si el alumno no siente una conexión o no se siente identificado con el tutor, puede que no tenga el valor de tratar de comunicarse con él, lo que impactaría negativamente en su aprendizaje ya que resulta en que el alumno se quede con dudas y no pueda aprovechar su curso al máximo. En el peor de los casos, esto puede llevar a que un alumno no sienta compromiso con el curso, no tenga su mejor desempeño y  al final se termine dando de baja.” (Graciela S. García Leal)
Para que el método de educación en línea sea satisfactorio, el tutor debe crear un ambiente de confianza con cada alumno para que este pueda aprovechar las facilidades que se le dan. Solo así nos darán a conocer sus dudas y estarán dispuestos a recibir el apoyo que se les brinda. Es importante que no se sientan en soledad, que el tutor es un ser humano como ellos y que está tan cerca como un click. El ser tutor es una tarea de tiempo completo.
Dado que en la educación a distancia no existe una interacción física entre los alumnos y el maestro, la comunicación es esencial en este tipo de aprendizaje. Se debe de estar seguro que todos los alumnos saben qué  está pasando en el curso. La comunicación necesariamente es de dos y recae tanto  en el maestro como en los alumnos. Se debe  estar seguros de que entienden  cómo funcionan los medios de comunicación tales como el correo digital o enviar mensajes. El responder a ellos, es decir, establecer un diálogo, nos indica que la comunicación ha sido efectiva. Una estrategia que me ha dado resultado, es mandar cada inicio de semana un correo electrónico con las indicaciones de la semana y sugerencias para que ellos  organicen su tiempo para cumplir con todas las actividades, si detectamos que algún alumno ha estado fuera de la plataforma varios días, intervenir por teléfono, interesándonos en sus problemas. A veces es útil  recurrir a la mercadotecnia: poner en el asunto frase tales como “Atenta Invitación” o “Buenas noticias de UnAD” me ha dado resultado. No siempre es fácil ponernos en contacto con nuestros alumnos y es posible que no estemos seguros de que han leído nuestros mensajes, pero no por  eso debemos dejar de intentarlo. Es parte importante de nuestra función. De ninguna manera debemos escatimar esfuerzos para lograr un grato ambiente de trabajo, todo el esfuerzo se compensa con la satisfacción de salir adelante con el grupo y saber que cumplimos con nuestra labor docente.
Paso 5: Se formulan objetivos de aprendizaje en forma de cuestiones a responder. Se alcanza un consenso en los mismos y se acuerdan planes de acción que incluyan reparto de responsabilidades, agenda de puesta en común y tipos de recursos que se utilizarán para obtener información. El tutor se asegura de que el plan de búsqueda es completo y los objetivos son apropiados y alcanzables.
 Paso 6: Búsqueda de información y estudio personal. Hicimos una búsqueda en la internet sobre los objetivos y estrategias de solución del problema. Tal vez por lo apresurado del tiempo, no encontramos citas sobre la tónica investigada, aunque si consejos y estrategias para otros problemas que enfrenta el tutor en la enseñanza a distancia.
 Paso 7: Discusión y reunión de la información. Finalmente se comparten los resultados de la investigación y  el tutor valora el aprendizaje y el trabajo de los grupos.
Entre las propuestas de estrategia para la solución del problema planteado, destaca en primer lugar la comunicación efectiva y afectiva del tutor con los estudiantes. Es necesario poner en práctica lo enunciado a través de la vertiente Andragógica, mediante el principio de horizontalidad, se logre  un ambiente de aprendizaje en donde la relación enseñante/aprendiente genere un clima de confianza mutua. Es conveniente la comunicación personal, teléfono o chat, así como enterar al estudiante de las funciones del tutor en beneficio y apoyo al estudiante. Desde la vertiente tecnológica, asegurarnos de que sabe el manejo de las TIC’s, domina el acceso a la plataforma y brindarle en todo caso respuestas o tutoriales para despejar sus dudas, en el aspecto metodológico, asegurarnos de que sabe aplicar la metodología correcta para la realización de sus tareas y trabajos de evidencias de aprendizaje. Y desde la vertiente de gestión, hacerle sentir que es el mismo, mediante su esfuerzo y actitud el que es responsable y artífice de su aprendizaje y del resultado de las evaluaciones a las que se someta, y que el tutor está ahí para guiarle y facilitarle el camino hacia la consecución de las habilidades y competencias que debe lograr.

Lizbeth Celaya Vargas.
Eugenio Alberto Palomo González

Diciembre 13 de 2013





BIBLIOGRAFÍA.

Capítulo 1. ¿Qué es y cómo funciona el aprendizaje basado en problemas? Carmen Vizcarro y Elvira Juárez.
 Capítulo 2. La elaboración de problemas ABP. Agustín Romero y Julia García-Sevilla.
 Capítulo 3. Variantes metodológicas del ABP: el ABP 4x4. Alfredo Prieto, David Díaz, María Hernández y Enric Lacasa.
El tutor en E-learning: aspectos a tener en cuenta. http://edutec.rediris.es/Revelec2/revelec20/llorente.htm



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